Érase OtrA VeZ...

Pequeño espacio donde los relatos, cuentos e historias son los protagonistas

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Lugar: Melilla/Madrid, Spain

lunes, mayo 23, 2005

A correr

Cuentan que cierto día, estaban en el bosque un caballo y su pequeño hijo, ambos gustaban de correr sin rumbo fijo, solo por el placer de sentir el cálido aire sobre sus cabezas.
Padre e hijo disfrutaban mucho de estas carreras y el compartir sus conversaciones que tanto bien hacia a ambos, siempre tenían pláticas de lo más amenas y realmente existía una comunicación constante entre ellos.
Una mañana, salieron como era su costumbre a correr, estaban muy felices porque era un día espléndido, cuando de repente el pequeño caballo tropezó y cayó rodando, su padre se detuvo de inmediato volviendo sobre sus pasos para ver que le había sucedido a su pequeño hijo.
Se acerco a él para averiguar si se encontraba bien, y el pequeño no lograba levantarse, muy asustado le dijo a su padre:

- Siento que no podré volverme a levantar, me siento muy lastimado de una pata.
- Hijo, debes levantarte, acaso ¿Te has roto algo - Padre, le dijo el caballito, creo que no me he roto nada, sin embargo, un caballo nunca se cae y cuando lo hace, le resulta sumamente difícil levantarse.
- Hijo, estás equivocado, algunos animales como nosotros caen, pero vuelven a levantarse y tu te levantarás, porque tu no tienes nada roto, tu voluntad hará que te levantes y vuelvas a caminar y a correr como siempre lo has hecho, no permitirás que tu mente te haga tomar una decisión equivocada, creyendo que porque has caído no podrás levantarte, además, yo te ayudaré a hacerlo, porque yo precisaré de tu ayuda, cuando caiga y necesite levantarme igualmente.
- Pero padre, ¿cómo podría yo ayudarte a levantar si soy tan pequeño?
- Hijo no se necesita fuerza física para dar esa clase de ayuda, solo se requiere un gran amor, esa es la clase de ayuda que necesitamos, sentirnos apoyados por nuestros seres más queridos, y yo te amo mucho y por esa razón te digo que te levantes, porque todavía tenemos muchos caminos que recorrer juntos.
Y nuestro pequeño caballito, se levantó, se sacudió el polvo, empezó a caminar junto a su amado padre y pronto empezaron a correr como era su costumbre.

CAERSE no es lo importante, lo importante es LEVANTARSE cuantas veces sea necesario.

martes, mayo 17, 2005

EL banco mágico

Imagina que has ganado un concurso cuyo premio consiste en lo siguiente: todas las mañanas, un banco te abrirá una cuenta con 86.400€. Pero como todos los juegos tiene sus reglar, éste tenia dos.
- La primera regla es que todo lo que no te has gastado a lo largo del día, se te retira por la noche. No puedes hacer trampa, no puedes traspasar ese dinero a otra cuenta, tan sólo puedes gastarlo. Pero a la mañana siguiente, al despertar, el banco te abre otra cuenta con 86.400€ para ese día:
- La segunda regla es que el banco puede interrumpir ese juego sin previo aviso. En cualquier momento puede decirte que se ha acabado, que cancela la cuenta y ya no te abre ninguna más. ¿Que harias?
La respuesta más rápida y espontánea es decir que te lo gastarias todo en lo que te apetecierta y en hacer muchisimos regalos a las personas que quieres, incluso a los que no conoces, porque gastar todos los días 86.400€ es algo imposible. Entonces ¿a donde quiero llegar?
Pues que ese banco mágico lo poseemos todos. Es el tiempo. El cuerno de la abundancia de los segundos que pasan.
" Todas las mañanas, al despertar, se nos abonan 86.400 segundos de vida en nuestra cuenta para ese día, y cuando nos dormimos por la noche no hay suma y sigue; lo que no se ha vivido en el día se ha perdido, ayer acaba de pasar. Todas las mañanas se repite ese prodigio, se nos abonan 86.400 segundos de vida, pero jugamos con esa regla inevitable: el banco puede cancelarnos la cuenta en cualquier momento, la vida puede acabar. ¿Qué hacemos, pues, con nuestros 86.400 segundo diarios? ¿No son más importantes unos segundos de vida que unos euros??
¿Quieres entender que es un año de vida? preguntaselo a un estudiante que acaba de suspender el examen de fin de curso. ¿Un mes de vida? Díselo a una mujer que acaba de traer al mundo a un niño prematuro y espera que salga de la incubadora para estrecharlo entre sus brazos, sano y salvo. ¿Una semana? Que te lo cuente un hombre que trabaja en una fábrica o en una mina para mantener a la familia. ¿Un día? Háblales del asunto a dos que están locamente enamorados uno del otro y esperan el momento de volver a estar juntos. ¿Una hora? Pregúntale a una persona claustofóbica encerrada en un ascensor averiado. ¿Un segundo? Mira la expresión de un hombre que acaba de salvarse de un accidente de coche...
La vida es mágica, y hay que aprovechar todo el saldo de nuestro banco día a día

Después de un tiempo

Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma, y uno aprende que el amor no significa acostarse y una compañía no significa seguridad, y uno empieza a aprender...
Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas, y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos, y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy, porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes... y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.
Y después de un tiempo uno aprende que si es demasiado, hasta el calor del sol quema. Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma, en lugar de esperar a que alguien le traiga flores.
Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno realmente es fuerte, que uno realmente vale, y uno aprende y aprende... y con cada día uno aprende.
Con el tiempo aprendes que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.
Con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz de amarte con tus defectos, sin pretender cambiarte, puede brindarte toda la felicidad que deseas.
Con el tiempo te das cuenta de que si estás al lado de esa persona sólo por acompañar tu soledad, irremediablemente acabarás no deseando volver a verla.
Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos son contados, y que el que no lucha por ellos tarde o temprano se verá rodeado sólo de amistades falsas.
Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir lastimando a quien heriste, durante toda la vida.
Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es sólo de almas grandes.
Con el tiempo comprendes que si has herido a un amigo duramente, muy probablemente la amistad jamás volverá a ser igual.
Con el tiempo te das cuenta que aunque seas feliz con tus amigos, algún día llorarás por aquellos que dejaste ir.
Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona es irrepetible.
Con el tiempo te das cuenta de que el que humilla o desprecia a un ser humano, tarde o temprano sufrirá las mismas humillaciones o desprecios multiplicados al cuadrado.
Con el tiempo aprendes a construir todos tus caminos en el hoy, porque el terreno del mañana es demasiado incierto para hacer planes.
Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas o forzarlas a que pasen ocasionará que al final no sean como esperabas.
Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro, sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante.
Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado, añorarás terriblemente a los que ayer estaban contigo y ahora se han marchado.
Con el tiempo aprenderás que intentar perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas, decir que quieres ser amigo, ante una tumba ya no tiene ningún sentido.

Pero desafortunadamente, solo con el tiempo...
Borges

viernes, mayo 13, 2005

Redirección

Al ponerse tan interesante, por lo menos para los que estamos colaborando, he trasladado a un blog aparte la historia de Amaia, espero que entreis y que aporteis un cachito al relato que ya va cogiendo mucha forma!!!
www.historiadeamaia.blogspot.com

jueves, mayo 12, 2005

¿Y tu me preguntas que es el amor?

Amarte es mirar al cielo y aunque imposible, tratar de regalarte una estrella. Daría mi vida por tí.
Amarte es, que no es necesario que muera por tí, porque de amarnos como nos amabamos moriamos los dos cada vez que no nos encontrabamos.
Amarte es querer abrazarte sin miedo a que me apartes, autoalimentarme con tus palabras de amor que cada día me proclamabas.
Amarte es hacerte dormir recitando mis poesias y que se produzca un silencio enamorado, y es cuando entre sueño me decias, dulcemente, TE AMO, MI AMOR, y un suspiro sale de mi boca y me dormia contigo.
Amarte es saber que soy yo quien te hace vibrar, quien te da frio y calor en un mismo instante, porque ahi es cuando empiezo a amarte y no termino nunca de hacerlo.
Amarte es mirar al cielo, y aunque imposible, tratar de regalarte una estrella, tratar de tocar la luna con nuestras manos y que nos regale su esplendor mi adorado amor.
Amarte es mi trabajo sin cesar porque sólo contigo es con quien quiero estar.
Felicidades xiki, ya eres un niño grande, se que nunca vas a leer esto
y aunque no podamos estar juntos, quiero que sepas que aun te todo
** CORRECCIÓN; no es que no podamos estar juntos,
es que no quieres estar conmigo, y hoy he descubierto
que yo tampoco. TE HE BORRADO DE MI CORAZON

martes, mayo 10, 2005

el libro de la arena

Cuenta una historia que dos amigos iban caminando por el desierto. En algún punto del viaje comenzaron a discutir, y un amigo le dio una bofetada al otro.
Lastimado, pero sin decir nada, escribió en la arena:
*"Mi mejor amigo me dio hoy una bofetada."
Siguieron caminando hasta que encontraron un oasis, donde decidieron bañarse.
El amigo que había sido abofeteado comenzó a ahogarse, pero su amigo lo salvó.Después de recuperarse, escribió en una piedra:
*"MI MEJOR AMIGO HOY SALVO MI VIDA."
El amigo que había abofeteado y salvado a su mejor amigo preguntó:"Cuando te lastimé escribiste en la arena y ahora lo haces en una piedra. ¿Porqué?"
El otro amigo le respondió: "cuando alguien nos lastima debemos escribirlo en la arena donde los vientos del perdón puedan borrarlo. Pero cuando alguien hace algo bueno por nosotros, debemos grabarlo en piedra donde ningún viento pueda borrarlo."

Aprende a Escribir tus heridas en la arena y grabar en piedra tus venturas. Dicen que toma un minuto encontrar a una persona especial, una hora para apreciarla, un día para amarla, pero una vida entera para olvidarla

Gotitas de amor

Había un incendio en un gran bosque de bambú; el incendio formaba llamaradas impresionantes, de una altura extraordinaria; y una pequeña ave, muy pequeñita, fué al río, mojó sus alas y regresó sobre el gran incendio, y las empezó a agitar para apagarlo; y volvía a regresar y volvía a ir una y otra vez; y los dioses que la observaban, sorprendidos la mandaron a llamar y le dijeron:


-Oye, ¿por qué estás haces eso? Cómo es posible? Cómo crees que con esas gotitas de agua puedas tú apagar un incendio de tales dimensiones? Date cuenta: No podras lograrlo.
Y el ave humildemente contestó:

-"El bosque me ha dado tanto. Yo nací en este bosque que me ha enseñado la naturaleza, me ha dado todo mi ser. Este bosque es mi origen y mi hogar y me voy a morir lanzando gotitas de amor, aunque no lo pueda apagar".

Los dioses entendieron lo que hacía la pequeña ave y le ayudaron a apagar el incendio".

*Cada gotita de agua apacigua un incendio. Cada acción que con amor y entusiasmo emprendemos, un mejor mañana será su reflejo. No subestime sus gotas:millones de ellas forman un océano. Todo acto que con amor realizamos, regresa a nosotros multiplicado

jueves, mayo 05, 2005

El amor y el Tiempo

Hubo un tiempo en el que en una isla muy pequeña, confundida con el paraiso, habitaban los sentimientos como habitamos hoy en la tierra. En esta isla vivian en armonia todos los sentimientos.
Un dia en uno de esos que la naturaleza parece estar de malas, el amor se desperto aterrorizado sintiendo que su isla estaba siendo inundada. Pero se olvido rapido del miedo y cuido de que todos los sentimientos se salvaran. Todos corrieron y tomaron sus barcos y corrieron, y subieron a una montaña bien alta, donde podrian ver la isla siendo inundada pero sin que corriesen peligro. Solo el amor no se apresuro, el amor nunca se apresura. El queria quedarse un poquito mas en su isla, pero cuando se estaba casi ahogando el amor se acordo de que no debia morir. Entonces corrió en direccion a los barcos que partieron y grito por auxilio.
La
Riqueza, oyendo su grito, trato luego de responder que no podría llevarlo ya que todo el oro y la plata que cargaba temía que su barco se hundiera.

Pasó entonces la Vanidad que también dijo que no podría ayudarlo, una vez que el amor se hubiese ensuciado ayudando a los otros, ella, la Vanidad no soportaba la suciedad.
Por detras de la Vanidad venía la Tristeza que se sentía tan profunda que no queria estar acompañada por nadie.
Paso tambien la Alegría, pero esta tan alegre estaba que no oyo la suplica del amor.
Sin esperanza el Amor se sento sobre la última piedra que todavía se veía sobre la superficie del agua y comenzó a menguar. Su llanto fue tan triste que llamó la atención de un anciano que pasaba con su barco. El viejito tomo al Amor en sus brazos y lo llevó hacia la montaña mas alta, junto con los otros sentimientos. Recuperandose el amor le preguntó a la Sabiduría quien era el viejito que lo ayudo.... a lo que esta respondió ..... "El Tiempo".....
El Amor cuestionó : ..."¿Por qué solo el Tiempo pudo traerme aqui?"....
La Sabiduría entonces respondió: "Por que sólo el Tiempo tiene la capacidad de ayudar al Amor a llegar a los lugares más dificiles"....

La Ratonera

Un ratón, mirando por un agujero en la pared ve a un granjero y a su esposa abriendo un paquete...Pensó, ¿que tipo de comida podía haber allí...? Quedo aterrorizado cuando descubrió que era una ratonera.
Fue corriendo al patio de la granja a advertir a todos: "Hay una ratonera en la casa, una ratonera en la casa!" La gallina, que estaba cacareando y escarbando, levanto la cabeza y dijo: -"Discúlpeme Sr. Ratón, yo entiendo que es un gran problema para usted, mas no me perjudica en nada, no me incomoda."
El ratón fue hasta el cordero y le dice: "Hay una ratonera en la casa, una ratonera!"
-"Discúlpeme Sr. Ratón, mas no hay nada que yo pueda hacer, solamente pedir por usted. Quédese tranquilo que será recordado en mis oraciones."
El ratón se dirigió entonces a la vaca, y la vaca le dijo
-"Pero acaso, estoy en peligro? Pienso que no" dijo la vaca.
Entonces el ratón volvió a la casa, preocupado y abatido, para encarar a la ratonera del granjero. Aquella noche se oyó un gran barullo, como el de una ratonera atrapando su victima.La mujer del granjero corrió para ver lo que había atrapado. En la oscuridad, ella no vio que la ratonera atrapo la cola de una cobra venenosa.La cobra mordió a la mujer. El granjero la llevo inmediatamente al hospital. Ella volvió con fiebre. Todo el mundo sabe que para alimentar alguien con fiebre, nada mejor que una sopa. El granjero agarro su cuchillo y fue a buscar el ingrediente principal: la gallina.
Como la enfermedad de la mujer continuaba, los amigos y vecinos fueron a visitarla. Para alimentarlos, el granjero mato el cordero. La mujer no mejoro y acabo muriendo. El granjero entonces vendió la vaca al matadero para cubrir los gastos del funeral.
"La próxima vez que escuches que alguien tiene un problema y creas que como no es tuyo, no le prestas atención... piénsalo dos veces".

miércoles, abril 27, 2005

No te enamores del amor, enamórate de alguien que te ame,
que te espere, que te comprenda aún en la locura;
de alguien que te ayude, que te guíe, que sea tu apoyo, tu esperanza,
tu todo.

Enamórate de alguien que sueñe contigo,
que sólo piense en ti, en tu rostro, en tu delicadeza,
en tu espíritu y no en tu cuerpo o en tus bienes.

Enamórate de alguien que te espere hasta el final,
de alguien que sea lo que tú no elijas, lo que no esperes.
Enamórate de alguien que sufra contigo,
que ría junto a ti, que seque tus lágrimas,
que te abrigue cuando sea necesario,
que se alegre con tus alegrías
y que te dé fuerzas después de un fracaso.

Enamórate de alguien que vuelva a ti después de las peleas,
después del desencuentro, de alguien que camine junto a ti,
que sea un buen compañero(a), que respete tus fantasías,
tus ilusiones...

Enamórate de alguien que te ame.
No te enamores del amor,
enamórate de alguien que ya este enamorado(a) de ti.


Porque...


EL PASADO...
proporcionó tantas maravillas,
que muchas veces deseamos tenerlas nuevamente.
Felizmente, cada momento tiene su propio tiempo y,
no se repiten, porque la vida es mucho mas bonita
y alegre cuando los momentos pasados
fueron originales y sinceros.
EL PRESENTE...
nos proporciona grandes, medios y pequeños momentos;
pero, a quién competirá medir esos momentos, será a ti mismo,
y debes aprovecharlo al máximo.
Cabe a ti clasificarlos, admirarlos o apagarlos.

EL FUTURO....
estos son los momentos que más viven
en nuestras mentes y corazones.
Las ansiedades por el próximo día,
la perspectiva por las nuevas metas
a realizar, el beso deseado,
el sueño alcanzado.


Ya que...


Seria fácil si solamente con llorar se remedian los problemas

Seria fácil sin en cada lagrima se fueran las nostagia y las tristeza

Seria fácil sin con dormir cambiara todo en una noche, si al despertar no existieran los reproches entondes, seria fácil vivir.

Seria fácil si no doliera el desamor y del amigo la traición

Seria fácil si se pudiera detener el tiempo y nunca envejecer

Seria fácil, pero no es facil ya lo vez somos humanos sentimos todo

y no podemos evitarlo,

hemos nacido por amor y casi siempre por amor es que lloramos

No es nada fácil si se tienen sentimientos porque la vida no es como un libro de cuento y el que no siente su dolor es por una razón, por que esta muerto

viernes, abril 22, 2005

La Historia de Amaia

Esto va dedicado a todos aquellos que entrais en este blog. Primero gracias por hacerlo y me encanta que os guste este pequeño espacio.
Segundo; Me gustaria hacer un pequeño experimento, algo donde podamos participar todos. Yo empezaré una historia y lo que quiero es que entre todos la escribamos, cada uno que aporte un trozito en los comentarios y cuando esté lista, la publico entera. No tiene un genero definido, podeis escribir lo que querais (siguiendo un poco el hilo de la historia).
Me haría muchisima ilusión que este proyecto se cumpliera!!!
Gracias por adelantado a los que escribais y millones de besitos.

La historia comienza así...


Los primeros rayos de sol se colaban por la ventana del dormitorio parando directamente en su cara, Amaia arrugó la nariz y se puso la almohada encima, que mal he dormido esta noche, pensó.
Tras 5 minutos de pereza se levantó y empezó el ritual habitual de todas las mañanas: salió de su habitación y se encaminó al cuarto de baño para lavarse la cara [Ohhh, menudo careto tengooo!!!] y cepillarse el pelo [pedazos de nudos...], acto seguido se fue a la cocina para poner la cafetera que había preparado la noche anterior, al ir de nuevo a su dormitorio encendió el equipo de musica y puso un CD de música variada que había grabado Carla unos días antes, - Que música más rara escucha esta tía!!-.
Una vez en el cuarto abrió el armario, -Mmm q raro... de quien es esta chaqueta?? en fin, alguien se la habrá dejado por aquí ...- eligió la ropa y se metió en la ducha.
Una vez aseada, tomó café y tostadas en esa cocina que tanto le gustaba, había sido un acierto ponerla en rojo, le daba vitalidad desde primera hora de la mañana. Miró el reloj -Mierda!! es supertarde!!!- corrió a su dormitorio, se vistió a toda prisa, se peinó como pudo y salió pitando de casa. Mientras el ascensor bajaba se medio maquilló [-Madre miaaaa que ojeraassss] y conforme salia del portal de casa se quedó paralizada...
-¿Pero... como puede ser??? ¿¿¿Que es esto????
****
Os animo a que decidais que era eso tan sorprendente que vio Amaia al salir de casa
BesiTosSSSS

jueves, abril 21, 2005

La flor de la felicidad

Tanto esfuerzo para esto, pensó. Ante él se abría una sima, un abismo insalvable, como si un cuchillo caprichoso hubiera decidido tajar el mundo en dos. El desfiladero era demasiado ancho para soñar en saltarlo, y sus paredes cortadas a pico vedaban toda posibilidad de descenso. Y aún más que su aspecto irrevocable, lo más impresionante era lo que tenía de inesperado. Un suave y tranquilo prado, cuajado de flores blancas, se veía de pronto interrumpido por aquella brecha.
Ese prado se extendía ahora a su espalda, y más que la atracción inquietante de la hondonada, lo que capturaba su atención era el otro borde del tajo, en el que parecía continuar el mismo prado. Pero no era el mismo; en él no se veía ni una sola flor blanca. En cambio, estaba recubierto de flores azules, hasta poder decir que era un prado azul. Y no necesitaba acercarse a ellas, ni oler su aroma, ni estudiar sus pétalos para saber qué flores eran. Las podía reconocer desde lejos. Cada una de aquellas flores inaccesibles era la flor azul de la felicidad.
Había sido el viejo sabio loco de la aldea el primero en hablarle de ellas, y él, en un principio, no lo había creído. A fin de cuentas, ¿era un personaje de quien fiarse? Unos lo despreciaban por viejo, otros por loco, y los más por sabio. Pero ninguno de esos tres pecados lo preocupaba excesivamente, porque el viejo era una de las pocas personas con las que podía hablar. Un muchacho como él, es también alguien a quien es fácil no tomarse en serio. Por eso frecuentaba su compañía. Pero el hecho de que existiese una flor que daba a quien la recogiese el don de la felicidad, era algo demasiado inverosímil, hasta para un muchacho.
Ante la incredulidad del muchacho, el viejo había tomado un grueso libro, había pasado sus páginas y mostrado un pétalo ajado y marchito, de un azul desvaído.
-La flor existe - dijo - Ya ves, yo tengo un pétalo.
-Pero... -empezó el muchacho, sin atreverse a seguir.
-Sí - dijo el viejo, sagaz - También se marchita. No es eterna; nada en esta vida lo es.
-¿Y has sido feliz?
-Ese no es el problema. Lo difícil es que consigas darte cuenta de que lo eres.
"Algunos, más sabios que yo, te dirían que la felicidad no consiste en conseguir algo. Ni siquiera la flor azul. Pero no es algo que pueda explicarte. Según me han dicho, o lo sabes ya, o no puedes comprenderlo.
-Pero, ¿vale la pena ir a buscarla?
-¿Vale la pena ser feliz? ¿Quieres ser feliz? ¿Ahora?
El muchacho recordaba haber fingido que meditaba, para no dar una respuesta demasiado impetuosa. Luego había preguntado:
-¿Dónde crece esa flor?
Aquel era el final de un camino largo, difícil, y tal como acababa de descubrir, infructuoso. Había seguido las confusas e imprecisas indicaciones del viejo. Había tenido que preguntar muchas veces para poder vadear el río que no moja, cruzar el valle sombrío y el bosque ruidoso. A menudo se había equivocado, creyendo que los miosotis o las violetas eran las flores que buscaba. Había pasado hambre, frío y calor. Lo había resecado el viento, atenazado el miedo, consumido la impaciencia y abrumado la soledad. Y siempre había sabido recuperar el ánimo, sacar fuerzas de flaqueza y seguir adelante. ¿Y para qué? Para hallarse finalmente detenido y bloqueado en medio de un prado lleno de estúpidas flores blancas.
Sí, la flor de la felicidad existía, pero era inalcanzable. El desfiladero se extendía a derecha e izquierda hasta perderse de vista. Si intentaba sortearlo, sabía que por la izquierda acabaría por llegar al desierto de sal, que nadie había podido atravesar. Y por la derecha, el camino llevaba directamente a los pantanos, de los que nadie había vuelto. No había solución.
Una leve brisa agitaba las flores del prado, las odiosas flores. Odiosas, porque se empeñaban en ser blancas cuando debían ser azules. Eran algo inútil, a lo que el muchacho se negaba a reconocer ni una mínima belleza. Las detestaba tanto, era tanta su rabia, que empezó a patearlas, a pisotearlas, a arrancarlas a puñados. Los despojos que iban dejando tomarían muy pronto un aspecto caduco y lamentable, porque "no hay peor carroña que la de la azucena".
Por fin, se detuvo, preguntándose qué estaba haciendo. Las flores no eran culpables, bien mirado. Y el viejo loco, al que ahora dudaba en calificar de sabio, tampoco. Sólo él mismo era responsable de todo el inútil empeño malgastado. No basta la fe, no basta la voluntad y el entusiasmo. Nada de eso te asegura el triunfo. Y no hay nadie dispuesto a aplaudirte por haber llegado tan lejos. Pero hay muchedumbres enteras a punto para burlarse de ti, por no haber llegado del todo. El muchacho se sintió invadido por una profunda tristeza, tan viva y punzante, que se dejó caer al suelo y se echó a llorar sobre las flores diezmadas.
Cuando el caudal de sus lágrimas empezaba a ceder, oyó un grito de sorpresa. Alzó la vista, y descubrió que había alguien, una muchacha al otro lado, al borde del prado azul. Se frotó la cara precipitadamente; no podía permitir que una mujer viese que había llorado. Se puso en pie y le dijo:
-¿Qué te ocurre?
Una ráfaga de viento se llevó la respuesta de ella. El muchacho sacudió la cabeza, y ella habló más fuerte. Lo que dijo, trenzado por el viento, fue:
-¿Qué haces tú ahí?
-Yo nací aquí - gritó el muchacho.
El viento arreciaba. A uno y otro lado del desfiladero, las flores blancas y azules empezaban a temblar. La muchacha dijo:
-¿No se puede pasar?
-No - respondió el muchacho, subrayando su respuesta con un ademán categórico.
La voz de la muchacha llegó clara, en una súbita pausa del viento:
-Entonces - dijo - no lo lograré nunca. Jamás podré alcanzarla.
-¿Qué cosa? - inquirió el muchacho -¿Qué es lo que has venido a buscar?
La muchacha lo miró intensamente, mientras el viento recuperaba su paso. Y aquella mirada parecía pedirle una respuesta; era la mirada del triste, que pedía hallar el camino a la alegría. Por fin, la muchacha gritó, por encima del viento:
-La flor de la felicidad. La flor blanca de la felicidad. Esas que tú tienes ahí.
El viento soplaba a rachas, a borbotones, a ráfagas entrecortadas. Como si fuera una enorme, cósmica, inhumana carcajada

viernes, abril 15, 2005

Cómo se abrió el sendero

Un día, un becerro tuvo que atravesar un bosque virgen para volver a su pastura. Siendo animal irracional, abrió un sendero tortuoso, lleno de curvas, subiendo y bajando colinas.

Al día siguiente, un perro que pasaba por allí usó ese mismo sendero para atravesar el bosque. Después fue el turno de un carnero, lider de un rebaño, que, viendo el espacio ya abierto, hizo a sus compañeros seguir por allí.

Más tarde, los hombres comenzaron a usar ese sendero: entraban y salían, giraban a la derecha, a la izquierda, descendían, se desviaban de obstáculos, quejándose y maldiciendo, con toda razón. Pero no hacían nada para crear una nueva alternativa.

Después de tanto uso, el sendero acabó convertido en un amplio camino donde los pobres animales se cansaban bajo pesadas cargas, obligados a recorrer en tres horas una distancia que podría haber sido vencida en treinta minutos, si no hubieran seguido la vía abierta por el becerro.

Pasaron muchos años y el camino se convirtió en la calle principal de un poblado y, posteriormente, en la avenida principal de una ciudad. Todos se quejaban del tránsito, porque el trayecto era el peor posible.

Mientras tanto, el viejo y sabio bosque se reía, al ver que los hombres tienen la tendencia a seguir como ciegos el camino que ya está abierto, sin preguntarse nunca si aquélla es la mejor elección


Paulo Cohelo

Importancia del Estímulo

Todos necesitamos alguna muestra de aprobación para seguir con nuestros afanes diarios. Un estímulo es un reconocimiento, un visto bueno, una muestra oportuna de afecto que vuelve a engendrar el entusiasmo inicial que se fue perdiendo en la rutina diaria del esfuerzo. Hay palabras, gestos, encuentros indispensables en la convivencia. Son mínimos, pero esenciales; fugaces, pero se recuerdan, tan económicos como indispensables.Sin embargo, no abundan en nuestra sociedad; más bien son interpretados como signos de debilidad, una forma de ceder en e combate interminable de las exigencias.
¿Por que seremos tan mezquinos con estas gratificaciones que nada cuestan y siempre queremos recibir?
¿Quieres cambiar el clima humano en su ambiente laboral, familiar, deportivo?
Te ofrezco una alternativa muy simple para que la aplique e investigue sus consecuencias: cada vez que pidas algo a alguien di "por favor" y menciona su nombre. Cuando obtengas lo que has conseguido no se te olvide decir "muchas gracias"
No se trata de memorizar el procedimiento, se trata de aplicarlo, pues si no carece de todo valor.
Una importante vaquería adquirió en la Exposición Rural una vaca lechera extraordinaria, hermosa, de fabulosa producción diaria. El magnífico ejemplar, un caso único, durante años brindó abundante y excelente leche, pero un día no dejo caer ni una sola gota de su generoso y robusto cuerpo. Los vaqueros, preocupados, consultaron a los veterinarios más cualificados y todos fracasaron. La vaca dejó de dar su excelente leche. Desconsolados, los productores pidieron ayuda a un campesino del lugar, famoso por su criterio y sencillez.
El experimentado hombre de campo, que había conocido muchas vacas en su vida, pidio "conversar" a solas con el animal. Todos, desde lejos, lo vieron hablarle al oído durante cinco minutos. Terminada su conversación, el buen hombre anunció que ya estaba solucionado el problema, por ahora...
La vaca volvió a ofrecer su mejor leche, como lo había hecho siempre. Todos querían saber los secretos de la técnica y acosaron con preguntas al sabio ordeñador. El hombre, humildemente, respondió:
-¿Saben que le ocurre?, Hace diez años que le aprietan las tetas y nunca nadie le dijo "Te quiero"
Es tan frecuente sentir diariamente que nos oprimen con fuerza por algún lado, sin recibir nunca un pequeño estímulo gratificador...